No hay ninguna entrada con la etiqueta Se fue la luz en la casa de campo. Al reflejo ondulante de una vela, veía yo la noche pasar, como un ser vivo, entre las cosas. Se hizo un silencio sólido, acompasado con la fantasmagoría inquieta de la llama. Pero entonces oí la respiración de la montaña dormida, el susurro melódico del viento entre los árboles, el latir de la luna vagabunda. En medio de aquella tenebrosidad dorada, en mitad del vacío, hablaba el universo. Aún intento descifrar qué me decía. Felipe Benítez Reyes (Los expedientes de la madrugada). Mostrar todas las entradas
No hay ninguna entrada con la etiqueta Se fue la luz en la casa de campo. Al reflejo ondulante de una vela, veía yo la noche pasar, como un ser vivo, entre las cosas. Se hizo un silencio sólido, acompasado con la fantasmagoría inquieta de la llama. Pero entonces oí la respiración de la montaña dormida, el susurro melódico del viento entre los árboles, el latir de la luna vagabunda. En medio de aquella tenebrosidad dorada, en mitad del vacío, hablaba el universo. Aún intento descifrar qué me decía. Felipe Benítez Reyes (Los expedientes de la madrugada). Mostrar todas las entradas